Mis amigas las estatuas siempre me cuentan cosas interesantes y se mosquean un poco si pasan unas semanas y no hablo de ellas y sus conversaciones. Esta vez voy a contaros la conversación que tuvieron con el benjamín de la cuadrilla: el Santo Niño Mamés.
D. Diego López de Haro es siempre el más protestón y el que se cree con más derechos para hablar sobre lo que debe o no debe hacerse en Bilbao.
La estatua del Sagrado Corazón le toma mucho el pelo: ”Mira López (le fastidia que le llamen López), te he dicho mil veces que ni siquiera te molestaste en venir a Bilbao el 15 de junio de 1300, cuando fundaste la Villa. Estabas en Valladolid y ahora pretendes ser el que más sabes y más derechos tienes sobre nuestro Botxo”.
La amatxu de Begoña, siempre conciliadora, interviene: “Dejad de discutir, ahora hay que atender a S. Mamés que está un poco decaído. Vamos a ver, ¿Qué te pasa Mamesito?”.
Las otras dos estatuas hicieron un esfuerzo para que no se les notara la risa que les entró al oir ese nombre.
“¿Véis? – dijo Mamés- si hasta a vosotros os da risa mi nombre. ¿Conocéis a alguien que se llame Mamés? Mucho pronunciar y escribir mi nombre, pero todos se refieren al campo de futbol del Athletic. A mi nadie me hace caso. Desde pequeño he sido un pobre infeliz. Con 14 años ya me echaron a los leones en el circo Circo Romano de Cesarea. Los leones me respetaron, pero en el 273 en mi pueblo, si eras cristiano te mataban de cualquier manera. Al nombrarme Mártir, ya empecé a tener un poco de fama e incluso mis restos eran bastante cotizados. Hasta aquí trajeron una reliquia mía en 1447 para que los Franciscanos construyeran un convento cerca de donde está el Campo de futbol que lleva mi nombre. También en Ibaigane, sede del Athletic, hay una reliquia que dicen que es mía. Mis huesos rondando por ahí y yo aquí plantado apoyado en mi león, hecho de yeso pintado de colorines”.
“Mamesín, no te puedes quejar, vives en una gran Casa con un bonito jardín junto al Campo de futbol que os ha hecho famosos a ti y a tu león”
“Es verdad que la Misericordia es una gran Casa, pero así como antes había niños y la Rifa del Cerdo y todo eso, ahora es una Residencia de ancianitos y en cuanto a los jardines, a veces, cuando abren la puerta de la Capilla, veo a gentes sentadas en los bancos y rodeadas de bolsas con sus escasas pertenencias. También veo a ancianos y sus acompañantes tirando de la silla de ruedas. No es una vista muy alentadora.
Lo que me gusta es ver el contraste entre la grúa Karola y el rascacielos en construcción de Iberdrola o ver pasar el tranvía por delante de nuestra verja…..
….Y acordarme de muchas gentes que se cobijaban del sol o de la lluvia bajo estos mismos árboles. El ruido del agua de la fuente me recuerda viejos tiempos, como el día que se inauguró el campo de futbol el 21 de agosto de 1913. ¡Eso si que fue bonito! Para construirlo se recaudaron por suscripción popular, nada más y nada menos que 10.000 duros de los de entonces. La hinchada del Athletic ya nació fiel y generosa, …. menos conmigo.
D. Diego le interrumpió: “Pero, ¿no te visitan frecuentemente esos de las bufandas rojas y blancas que lo celebran todo?”
“¡Ja. Qué más quisiera yo! Cuando tienen mucho miedo a perder o a bajar, viene alguien a traerme alguna flor. La primavera pasada, cuando lo de la Semifinal de la Copa, ya os conté que vino un borrachillo y me espetó:- Mira chaval, si ganamos, a ti te hacemos Lehendakari y a tu león, Vicelehendakari. Y… ya ves”.
“Preferiría estar como tu, Sacrequer, o como López, que lo véis todo y siempre estáis rodeados de bullicio. O como Bego, a la que le visitan mucho con eso de que es la Patrona de Bizkaia. En cambio yo me paso el día con ese “portero de S. Mamés”, vestido de monaguillo con una hucha que está a la entrada de mi capilla y que tiene poco fuste. Menos mal que me habéis admitido en la cuadrilla de los de Bilbao. Otro día os contaré más cosas de la historia del Athletic”.




